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El escenario Infinito de Mariana Pizarro
19/03/2026 - 21:01
En el gran teatro de la educación, hay quienes se limitan a leer el guion y quienes, como Mariana Pizarro, se atreven a reescribirlo con el cuerpo, la voz y el alma.
Para Mariana, el aula nunca fue un recinto de cuatro paredes, sino un escenario de posibilidades. Allí, entre el Profesorado de Artes Plásticas y el latido del taller de teatro del programa TEUNaM Oberá, ella no solo dictó clases; ella montó obras de vida. Entendió, como pocos, que el libreto de la enseñanza no está hecho de certezas, sino de preguntas que invitan a los jóvenes a salir de las sombras y habitar su propia luz.
Su vocación no fue un mero oficio, fue un motor de transformación. Un impulso tan potente y generoso que la llevó, muchas veces, a desdibujar sus propios límites. Mariana se entregó a las causas de los otros con una abnegación que rozaba el olvido de sí misma, recordándonos que el verdadero maestro es aquel que se convierte en puente, incluso cuando el río ruge con fuerza.
Su arte fue su herramienta de lucha.
Dentro de su vasta y continua trayectoria, recordamos hitos fundamentales que ilustran su compromiso con la educación. Ya en el 2010, nos presentó al inolvidable personaje "Concha Caribe Amor" en la obra "Todos con Concha", abriendo caminos para el abordaje de la Educación Sexual Integral (ESI) con una naturalidad y respeto pioneros. Asimismo, con la obra "El Círculo", utilizó las tablas para visibilizar, concientizar y denunciar la violencia, transformando el teatro en un espacio de debate necesario y sanador.
Estas obras son solo destellos de una carrera dedicada a utilizar el arte dramático como un espejo de la sociedad y un catalizador de cambio. Su aporte a la educación trasciende la técnica; Mariana ha formado ciudadanos críticos, empáticos y comprometidos.
Hoy, las tablas del taller y los pasillos de la facultad guardan el eco de su dirección apasionada y su espíritu indomable. Honramos a la mujer que hizo del teatro un refugio, de la docencia un acto de amor incondicional y del arte una herramienta de justicia social.
Mariana: tu función no termina, se multiplica en cada estudiante que hoy se pone de pie, gracias a que les enseñaste a actuar con el corazón y a alzar la voz por lo que es justo.
Hasta siempre querida Mariana
Área Desarrollo Docente FAyD - UNaM


